Los sentimientos hacia una persona pueden ser los más hermosos del mundo, pero a su vez pueden convertirse en desesperantes y lastimar profundamente el órgano tradicionalmente metafórico de las pasiones, el corazón. Es en éste último caso cuando puede surgir esa pregunta que muestra la ignorancia hacia lo propio, quién programará los sentimientos.
Aunque pueda parecer extraño, lo cierto es que cada uno ha creado sus propios sentimientos hacia ese alguien. Éstos no se crean solos. Una persona no ha sentido afecto por otra desde su nacimiento por el simple hecho de que cuando apareció por primera vez no estaba su "mitad" presente. Por tanto, esa pasión se forja a lo largo de su andadura en la Tierra, y, como nadie va a intervenir en su yo interno, es esa misma persona la que crea esa sensación, que no tiene por qué ser verdadera. De esta forma, al igual que creamos ese sentimiento "falso", también puede ser destruido por nosotros. El sentimiento "verdadero" nunca puede ser destruido y siempre es correspondido.
@alexmuniz94
@gonxomadriz94
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